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CITI Lima 2020

III Congreso Internacional de Traductores e Intérpretes

2 y 3 de mayo de 2020, Lima, Perú

Ponente

El lenguaje del derecho, un lenguaje en constante movimiento
Nathalie Le Coutour(Costa Rica)
Soy traductora oficial independiente en francés y español del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica desde el año 2001. Nativa francesa, me gradué en el IPLV-UCO (Institut de perfectionnement en langues vivantes - Université catholique de l’Ouest, Angers, Francia) donde obtuve el Diploma Universitario de Traductor y la Licenciatura en Lengua y Civilización Españolas. Mis áreas de especialidad son la traducción jurídica y corporativa. Soy vocal de la Junta Directiva de ANTIO Costa Rica (Asociación Nacional de Traductores e Intérpretes Oficiales) desde el 19/10/2019 y miembro correspondiente de la SFT (Société française des traducteurs) en Francia.
El lenguaje jurídico es un campo de estudio muy amplio. En la era de las nuevas tecnologías en la que todo apunta al desarrollo de medios rápidos de acceso al derecho y a la implementación de plataformas digitales para la prestación de servicios jurídicos (las legaltechs), resulta interesante volver a la materia prima, al estudio del lenguaje del derecho per se, -lo que los lingüistas y juristas en Francia denominan «lingüística jurídica» y lo que los canadienses llaman jurilinguistique-, para abordarlo desde la perspectiva específica de su evolución.
¿Por qué? Porque en contra de lo que se cree, el lenguaje y el derecho están en constante movimiento, y para traducir correctamente, no solo es necesario seguir estos cambios y estar al tanto de las nuevas normas redaccionales, sino también comprender y utilizar la terminología vigente cuando el derecho así lo impone. Los términos legales vigentes, tan bien estudiados y manejados por los terminólogos, también los tenemos que usar nosotros como traductores, correctores y revisores.
Al ilustrar nuestras observaciones con ejemplos extraídos del francés y del español, no nos focalizaremos tanto en los aspectos socioculturales que implica la traducción jurídica de un idioma a otro, sino más bien en la evolución de los términos jurídicos por un lado («la vida de las palabras») y en la evolución del discurso jurídico por otro (es decir, las frases en términos de su función, estructura y estilo). Rápidamente, a través de estas dos componentes de la lingüística jurídica, nos daremos cuenta de que el idioma y el derecho «evolucionan el uno a través del otro».
Por último, abordaremos las características de esta evolución y las áreas del derecho en las que estos cambios son más rápidos y significativos.
El lenguaje jurídico no es un idioma muerto: vive y está en constante evolución. Algo que nos tranquiliza a la hora de la automatización. En cualquier caso, esta es otra razón para seguir especializándonos siempre.
sábado, 02 de mayo de 2020, 16:00 - Sala 1
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